Tesoros
escondidos... Son recursos divinos que nuestro Padre nos da en su
palabra. Recibimos consuelo, paz, fe. Pues Él ha dicho: “Te daré los tesoros escondidos
y los secretos muy guardados, para que sepas que "Yo Soy" tu Eterno
Dios, el Dios de Israel, y quien te asigna un nombre” Isaías 45:3. Las valiosas y fieles promesas del Altísimo son la herencia para sus hijos adoptivos en Cristo.
Podemos tener
dinero, cheques, tarjetas, cuentas bancarias y no tener ningún tesoro: La paz,
el gozo, la salud son tesoros que no tienen precio.
Oremos: Padre
Celestial, gracias por el poder de tu amor hacia mi vida, en tus benditas manos
encomiendo mi espíritu, te pido en el nombre de Jesucristo que me llenes más de tu Espíritu Santo y me guíes a tu Verdad. Ciñe mi alma con
el espíritu del temor reverente a tu Santo Nombre, quiero honrarte
y amarte todos los días de mi vida y aún por mi eternidad. Gracias Padre por escuchar mi oración, mi alma te
bendice hoy y siempre. Aleluya
